Una de las preguntas que más recibimos no es sobre el material ni el color: es sobre el tamaño. Y tiene sentido — un tomatodo que se queda corto te obliga a rellenarlo todo el día, y uno demasiado grande puede ser incómodo de cargar o no caber donde lo necesitas.
No hay un tamaño "correcto" universal. Hay un tamaño correcto para tu rutina. Acá te lo desglosamos.
Primero, ¿cuánta agua necesitas al día?
La referencia general más usada es de aproximadamente 35 ml de agua por kilo de peso corporal al día, ajustando hacia arriba si haces ejercicio, vives en una zona calurosa o pasas muchas horas fuera de casa.
Para una persona de 65 kg, eso son aproximadamente 2.3 litros al día. Lo importante no es memorizar la cifra exacta, sino usarla como referencia para calcular cuántas veces tendrías que rellenar cada tamaño de tomatodo durante tu jornada.
350 ml: para jornadas cortas o como complemento
Es el tamaño más compacto. No reemplaza tu única fuente de hidratación del día, pero cumple bien un rol específico:
- Niños en edad escolar, donde el peso y el tamaño dentro de la mochila importan más que la capacidad.
- Trayectos cortos, como ir al gimnasio por una hora o salidas rápidas donde no necesitas cargar mucho líquido.
- Complemento de escritorio, para quienes ya tienen una botella más grande en casa o en la oficina y solo necesitan algo pequeño a la mano para el café de las mañanas, por ejemplo.
500–700 ml: el tamaño estándar para el día a día
Es, sin duda, el más versátil y el que mejor cubre a la mayoría de personas con una rutina de oficina, universidad o trabajo remoto:
- Cubre cómodamente una media jornada sin necesidad de rellenar más de una o dos veces.
- Es lo bastante liviano para llevar en la mano, en la mochila o en la cartera sin que se note el peso.
- Suele caber sin problema en portavasos de auto y en los bolsillos laterales de mochilas y bolsos.
Si tu rutina es trabajar en oficina, ir a la universidad o moverte entre reuniones, este es probablemente tu tamaño.
750 ml o 1200ml: para quienes no quieren rellenar seguido
Este tamaño está pensado para minimizar las veces que tienes que buscar un dispensador de agua durante el día:
- Entrenamientos largos, running, trekking o sesiones de gimnasio donde necesitas hidratación constante sin pausar para rellenar.
- Viajes y trayectos largos, donde no siempre hay un dispensador de agua a la mano.
- Jornadas laborales extensas, para quienes prefieren llenar el tomatodo una sola vez en la mañana y que les dure hasta la tarde.
La contraparte es el peso: lleno, un tomatodo de 1200 ml puede pesar bastante más que uno de 700 ml, algo a considerar si lo vas a cargar en la mano durante horas.
Una forma simple de decidir
Si tienes que elegir uno solo y no sabes por dónde empezar, hazte estas preguntas:
- ¿Voy a poder rellenarlo fácilmente durante el día (oficina, casa, gimnasio con dispensador)? Si sí, 500 ml o 700 ml es suficiente y más cómodo de cargar.
- ¿Paso horas fuera sin acceso fácil a agua (viajes, trekking, jornadas largas)? Entonces te conviene 750 ml o más.
- ¿Es para un niño o para complementar otra botella? 350 ml cumple perfectamente ese rol.
La gama Fluye
Las botellas Fluye —Bariloche, Curitiba, Lagoon, Lila, Mint y Pampilla— están disponibles en distintas capacidades, todas con la misma tecnología de doble pared de acero inoxidable que mantiene el agua fría por horas, sin importar el tamaño que elijas. La idea no es que tengas que adivinar: es que encuentres el que realmente se adapta a tu rutina.