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Tomatodo en viajes: cómo llevar tu hidratación a cualquier parte (incluido el avión)

De todos los hábitos que se rompen al viajar, la hidratación suele ser el primero. Entre maletas, colas de migraciones, vuelos largos y cambios de rutina, es fácil pasar horas sin tomar agua — y no notarlo hasta que llegas al destino con dolor de cabeza y cansancio que no tiene que ver solo con el viaje.

La buena noticia es que un tomatodo bien elegido resuelve este problema sin esfuerzo adicional, ya sea que viajes en avión, en auto o en bus.


¿Se puede pasar un tomatodo por el control de seguridad del aeropuerto?

Sí, sin problema — siempre que esté vacío. Las restricciones de líquidos en los controles de seguridad aplican a botellas con contenido, no al envase en sí. La recomendación es simple:

  • Pasa el control con el tomatodo vacío. No hay límite de tamaño ni necesidad de declararlo.
  • Rellénalo después del control, en los dispensadores de agua que la mayoría de aeropuertos ya tiene disponibles en la zona de embarque.
  • Si no encuentras un dispensador, puedes pedir que te lo llenen en cualquier cafetería de la zona de embarque — la mayoría lo hace sin costo.


Por qué el aire de cabina te deshidrata más de lo normal

El aire dentro de un avión tiene una humedad mucho menor que el aire que respiras normalmente — generalmente por debajo del 20%, frente al 30-65% recomendado en espacios cerrados. Eso significa que tu cuerpo pierde más líquido del habitual solo por respirar ese aire seco durante el vuelo.

Sumado a que muchas personas evitan tomar agua en vuelos largos para no tener que levantarse al baño, el resultado es una deshidratación que se siente como cansancio, dolor de cabeza o piel seca al llegar al destino — síntomas que muchos atribuyen solo al jet lag, cuando en realidad son, en buena parte, falta de agua.

Llevar tu tomatodo lleno y accesible en el bolsillo del asiento delantero hace mucho más probable que tomes agua de forma regular durante el vuelo, en lugar de depender de que el carrito de bebidas pase cada hora.


Por qué el acero inoxidable es ideal para viajar
  • No se rompe en la maleta. A diferencia del vidrio, y a diferencia del plástico delgado que se agrieta con los golpes del equipaje, el acero inoxidable de buena calidad soporta el trato que recibe el equipaje en cualquier viaje.
  • No transmite sabores, sin importar el clima del destino. Ya sea calor extremo o frío, el acero inoxidable de grado alimentario mantiene el agua con su sabor neutro de siempre.
  • Mantiene la temperatura en climas muy distintos. Si tu viaje incluye playa y montaña en la misma semana, una botella de doble pared al vacío se adapta a ambos sin perder eficacia.
  • Te ahorra dinero en cada destino. El agua embotellada en zonas turísticas, aeropuertos y carreteras suele costar varias veces más que en una tienda normal. Rellenar tu propio tomatodo elimina ese gasto extra durante todo el viaje.


Tips para viajes largos
  • Llena el tomatodo antes de abordar: esto te permitirá tener agua durante varias horas de vuelo o trayecto en auto.
  • Elige un tamaño de 700 a 1200 ml para viajes de varias horas de viaje, sobre todo al momento de hacer un roadtrip, así reduces cuántas veces necesitas rellenar.
  • Llévalo en el bolsillo lateral de tu mochila de mano, no en el equipaje de bodega, para tener acceso a él durante todo el trayecto.
         



Tu compañero de viaje Fluye

Las botellas Fluye están pensadas para acompañarte en cualquier tipo de viaje: ligeras, resistentes a los golpes del equipaje y con la tecnología de doble pared que mantiene tu agua fría sin importar el clima del destino. Y cada vez que la usas en lugar de comprar una botella desechable más, también contribuyes con el medio ambiente.